Hoy voy a cenar calamares a la plancha. No parece gran cosa, pero después de dos semana de régimen, creedme, es un verdadero festival.
Hecho este inciso, pasamos a temas más profundos. ¿Qué hacer cuando uno tiene un mal día? Es más, ¿se podría evitar tener un mal día? ¿Habrá destinado el Estado dinero para investigar en la cura de los “malos días”?
Creo que no. Por ese motivo yo recurro a la medicina casera. El primer paso es la técnica Mazinger Z, “Zapatos fuera”. La pega es que hay que esperar a llegar a la guarida para poder librarse de ellos.
El segundo paso, si esto no ha sido suficiente, es ponerse el CD de “La Negra”, un reciente gran descubrimiento.
El tercer paso, si fallan los dos anteriores, y ya como artillería pesada, es el CTP. Copazo de Tinto del País.
Si con todo esto no se arregla el día, son síntomas del síndrome del quemado, y ya requiere ayuda profesional (me refiero a un médico, conste)
Yo suelo empezar por el paso tercero, para ahorra tiempo y asegurar el tiro, ya tu sabes.