Crónicas de Gatobonzo

jueves, octubre 19, 2006

¡Y venga! ¡Y duro! ¡Y dale! ¡A la cabeza!

¡Lo que es la rutina!

Hasta mi rabo peludo (recordad que soy un gato) estoy de madrugar every morning.

Deber ser porque no me interesa mucho lo que me toca hacer cada mañana. Quizá, si estuviese investigando una cura contra el cáncer... pues me resultaba algo más estimulante, ¿no?

Pero el mundo de la consultoría medioambiental... Ese gran sacadineros. La de miles de euros que se tiran todos los días en contratar el trabajo de consultores. No es que no seamos buenos profesionales, todo lo contrario. Lo somos. Somos fabricantes de PPT, de DOC y, más recientemente, de PDF. Lo adornamos bajo la denominación de "estrategias para la gestión", o "directrices de mejora", o "estudios de benchmarking". Al final, todo imagen y rollete.

Todas las empresas que se apuntan al rollo de "ponerse verde", lo hacen por motivos económicos, como es habitual hoy en día. La vía económica es la única verdad que mueve inversiones.

Para lograr "arrimar el euro a su sardina", las empresas suelen aparentar más que hacer. Es más barato y más eficaz. Es como lo de ser honesto: cuesta más desmentir que eres un cabrón, que conseguir hacer que otro lo parezca.

En resumen, que estoy muy desencantado de las empresas y de la consultoría. Que me parece que la verdad se esconde en alguna parte, y que si saliese todo a la luz, se desmontaría todo el entramado de mentiras e injusticias que sustenta el actual estado de bienestar económico y social del primer mundo.

Vuelvo sobre lo de siempre: la calidad de vida del primer mundo es a costa de la del tercero. El "segundo", se limita a mirar y dejar hacer.


Sin acritud, conste. Sólo es una toma de contacto con la realidad. Me sigue gustando el vino, así que aún hay esperanza.

Seguiremos opinando.

4 comentarios:

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